Última actualización enero 28th, 2026 9:23 AM
Ene 28, 2026 Admin Más Industria, Textil y Vestido 0
Walter Rodrigues presentó en Inspiramais una visión del diseño brasileño centrada en la sostenibilidad, la investigación y la identidad cultural, con la Amazonía como referencia. Su enfoque promueve un diseño humano, responsable y con esperanza, capaz de generar valor social y ambiental.
Durante su presentación en Inspiramais 2026, Walter Rodrigues propuso el “involucramiento sostenible” como eje del diseño brasileño, integrando la investigación técnica con la esperanza y el bienestar de las comunidades locales. (Fotografía: Vanguardia Industrial)
Walter Rodrigues destaca el uso responsable de recursos amazónicos, como la piel de pescado de escama grande, transformando procesos tradicionales en materiales de alto valor para la industria global sin comprometer el ecosistema. (Fotografía: Vanguardia Industrial)
El Núcleo de Investigación y Diseño de Assintecal estructura el futuro de la moda mediante una metodología que equilibra la innovación experimental (10%), la consolidación de tendencias (30%) y el alcance masivo (60%). (Fotografía: Vanguardia Industrial) (Fotografía: Vanguardia Industrial) Silvia Ortiz/Enviada
PORTO ALEGRE, Brasil (28/01/2026).-Durante su participación en Inspiramais, Walter Rodrigues —director del Núcleo de Investigación y Diseño de Assintecal— presentó una visión profunda y sensible sobre el futuro del diseño brasileño, articulando investigación, materiales, sostenibilidad, cultura y esperanza como ejes centrales de su discurso.
Desde el inicio, Rodrigues deja claro que muchos de los materiales investigados parten de lo amazónico, pero no desde una lógica extractiva tradicional. Se trata de procesos coordinados y controlados, en los que no se retira indiscriminadamente materia prima de la naturaleza, sino que se desarrollan criaderos y sistemas organizados que permiten el uso responsable de recursos, como pieles y derivados de peces de escamas grandes, por ejemplo la pescada amarilla. Este enfoque busca no solo crear alternativas materiales, sino también mejorar la vida de las comunidades locales y enfrentar problemas ambientales y de contaminación.
Brasil, explica, tiene una fuerte tradición tanto en materiales naturales como en laminados sintéticos, y el gran desafío actual es mantener un equilibrio entre ambos. Hoy, muchos de esos sintéticos ya se producen mediante procesos sostenibles, resultado de una investigación constante que atraviesa toda la cadena productiva. Esa investigación se traduce en mesas de materiales claramente organizadas: cada material está identificado según su uso, su sector y su aplicación.
En términos de mercado, Rodrigues señala que el calzado sigue siendo el principal cliente de la industria brasileña de materiales, seguido por el sector mobiliario y luego el automotriz. A partir de estas necesidades, se desarrolla una compleja investigación cromática y de tendencias que se organiza mediante la conocida metodología de la pirámide:
Esta progresión se refleja también en las paletas de color, que parten de pocos tonos en la fase inicial y se expanden gradualmente hasta ofrecer una cartela amplia y diversa.
El contexto social y político atraviesa toda la reflexión. Rodrigues recuerda momentos de gran incertidumbre en Brasil, como las crisis políticas y, especialmente, la catástrofe climática en Rio Grande do Sul, marcada por lluvias devastadoras. Frente a ese escenario, el equipo eligió un concepto central: la esperanza. Ya no se trata solo de pensar en el futuro lejano o en los nietos, sino en el mañana inmediato, en el futuro de los jóvenes.
Dentro de esta esperanza aparece la comunidad: la empatía, el cuidado mutuo y la colaboración como fuerzas transformadoras. De ahí surge una palabra clave para el pensamiento brasileño: la danza. La danza conecta, une, expresa identidad. Brasil es ritmo, música y movimiento, y esa energía se traslada al diseño en forma de materiales suaves, delicados, confortables, pensados para abrazar y cuidar. Rodrigues habla entonces de un diseño afectivo, humano, que pone a las personas en el centro.
Cuando la pirámide llega al 60%, aparecen con fuerza otros rasgos culturales: el brillo, el gusto barroco, la alegría y la intensidad cromática. El negro sigue siendo un color fundamental, asociado a la elegancia, pero se reinterpreta de manera sutil, con transparencias, bordados, pedrería y múltiples acabados. La diversidad de materiales —industriales, artesanales, híbridos— abre un enorme abanico de posibilidades de terminación, incluyendo procesos vegetales y tonalidades grises más naturales.
Rodrigues también reflexiona sobre la democratización de la moda. Aunque muchos de estos materiales están dirigidos a consumidores con poder adquisitivo, insiste en que el diseño no puede quedar restringido a una sola clase social. La clave está en generar valor simbólico, cultural y funcional, más allá del precio.
Uno de los ejes más potentes de su presentación es el trabajo en la Amazonía, especialmente en el oeste del estado de Pará. Allí, Assintecal desarrolló un mapeo cultural profundo —basado en música, gastronomía, artesanía y fiestas populares— y trabajó con 19 microproyectos y microemprendedores, muchas veces familias que viven dentro de la selva. De ese trabajo surgen productos hechos con miel, aceites naturales como la andiroba, semillas, fibras, jabones, velas e incluso utensilios tradicionales como las cuias, recipientes nacidos de frutos de árboles amazónicos.
Para Rodrigues, en la Amazonía no se puede hablar simplemente de “desarrollo sostenible”, porque la abundancia natural redefine el concepto. Él propone hablar de “involucramiento sostenible”: conectar personas, integrar saberes, fortalecer comunidades y dar herramientas para que los propios habitantes puedan comunicar, diseñar y comercializar sus productos, incluso mediante redes sociales y proyectos vinculados a universidades, deporte, cine y educación.
Este enfoque incluye también el trabajo con escuelas indígenas, donde los propios alumnos producen piezas gráficas y artísticas que luego se integran a los proyectos de diseño, reforzando identidad y pertenencia.
Finalmente, Rodrigues destaca el valor de trabajar con residuos y materiales industriales, incluso aquellos que parecen contradictorios, como los laminados sintéticos. Cuando un material encuentra una función real, un propósito claro en la vida cotidiana de las personas, deja de ser solo un objeto y pasa a tener sentido. El objetivo último es crear productos atemporales, con valor propio, independientes de modas pasajeras, capaces de transmitir la magia del lugar de donde provienen.
En Inspiramais, Walter Rodrigues no solo expuso materiales y tendencias: presentó una visión de futuro, donde diseño, cultura, sostenibilidad y humanidad avanzan juntos, con la esperanza como motor principal.
Walter Rodrigues presentó en Inspiramais una visión del diseño brasileño centrada en la sostenibilidad, la investigación y la identidad cultural, con la Amazonía como referencia. Su enfoque promueve un diseño humano, responsable y con esperanza, capaz de generar valor social y ambiental.
User rating: 100.00% ( 1
Ene 27, 2026 0
Ene 14, 2026 0
Dic 12, 2025 0
Dic 10, 2025 0
Ene 27, 2026 0
Ene 26, 2026 0
Ene 23, 2026 0
Ene 22, 2026 0
