Última actualización septiembre 29th, 2026 6:36 PM
Sep 29, 2026 Admin Aeroespacial, Más Industria 0
El sector aeroespacial identifica al talento mexicano como una de las principales fortalezas del país, pero advierte que el siguiente paso es avanzar hacia ingeniería, diseño, investigación, desarrollo y servicios de mayor valor agregado.
El sector aeroespacial mexicano enfrenta el reto de elevar su contenido nacional y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado. (Fotografía: Sylvana Galán)
Talento especializado, tecnología y cadenas de suministro robustas serán determinantes para que México avance en la industria aeroespacial global. (Fotografía: Sylvana Galán) Silvia Ortiz | Enviada
CHIHUAHUA, Chihuahua (29/09/2026).- México mantiene perspectivas positivas de largo plazo para el desarrollo de la industria aeroespacial, pese al escenario de incertidumbre generado por la revisión del T-MEC, los cambios en el entorno macroeconómico y las tensiones geopolíticas.
Durante el panel México Aerospace Industry: OUTLOOK, OPPORTUNITIES & CHALLENGES, Luis Lizcano, CEO de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), destacó que los factores estructurales que han permitido el crecimiento del sector en México permanecen vigentes: el acceso a mercados estratégicos, la disponibilidad de talento y la capacidad manufacturera desarrollada durante las últimas décadas.
“Como visión estratégica a largo plazo, México sigue siendo un gran país para desarrollar proyectos en el sector aeroespacial”, señaló.
Lizcano explicó que, a diferencia de otras industrias, el sector aeroespacial trabaja con horizontes de planeación de varias décadas, por lo que los factores coyunturales deben analizarse dentro de una perspectiva de largo plazo.
Talento, la principal fortaleza
Para Jorge Acosta, General Manager, Safran Aerosystems Méx, una de las principales fortalezas de México es precisamente la capacidad que ha desarrollado su capital humano.
El directivo destacó que el país ya cuenta con capacidades para fabricar un importante número de componentes aeronáuticos y que la industria mexicana ha demostrado que puede cumplir con los requerimientos de empresas globales.
A ello se suma, dijo, una nueva generación de estudiantes que representa una base para el crecimiento futuro del sector.
Lizcano coincidió y señaló que, en proyectos de inversión extranjera, la disponibilidad de talento es uno de los principales argumentos para elegir a México.
Siete de diez veces, la respuesta es por la disponibilidad de talento que hay en México,afirmó al referirse a las razones que las empresas extranjeras han señalado al decidir establecer operaciones en el país.
Sin embargo, advirtió que el reto ya no consiste solamente en contar con trabajadores capacitados para la manufactura, sino en desarrollar talento con mayor especialización y profundidad dentro de la cadena de valor.
El objetivo, explicó, es avanzar hacia actividades de ingeniería, diseño, investigación y desarrollo, así como mantenimiento, reparación y overhaul (MRO).
De la mano de obra a la “mente de obra”
Jorge Acosta subrayó que México debe dejar atrás la idea de competir únicamente por costos laborales.
“Lo que yo te ofrezco es un tema de calidad, es un tema de productividad, es un tema de innovación”, afirmó.
En este sentido, señaló que el concepto de “mano de obra barata” ya no corresponde con la propuesta que México debe presentar ante los corporativos internacionales.
La apuesta, agregó, debe estar en la capacidad técnica, la calidad y la innovación, lo que permitiría que el costo laboral pase a un segundo término frente al valor agregado que aporta el talento.
Lizcano añadió que las nuevas generaciones deberán dominar herramientas y lenguajes tecnológicos relacionados con el diseño y la manufactura, entre ellos plataformas como CATIA y NX, además de conocimientos de análisis de elemento finito.
También consideró indispensable fortalecer el dominio del inglés como lenguaje de comunicación de los negocios internacionales.
Reconfiguración de cadenas abre oportunidades
La transformación de las cadenas globales de suministro también representa una oportunidad para México.
Lizcano explicó que la pandemia y el entorno geopolítico llevaron a grandes fabricantes de equipo original (OEMs) y empresas Tier 1 a replantear sus estrategias de abastecimiento y reducir la dependencia de proveedores únicos.
Esta tendencia abre espacios para nuevos proveedores mexicanos, particularmente conforme las empresas buscan diversificar sus cadenas de suministro y fortalecer la seguridad de sus operaciones.
De acuerdo con Lizcano, aunque todavía se encuentra en desarrollo el Registro Nacional Aeronáutico, las estimaciones de FEMIA apuntan a que más de 35% de las operaciones aeroespaciales en México ya son de capital nacional.
La cifra contrasta con el escenario de hace más de dos décadas, cuando aproximadamente 98 o 99% de las empresas del sector que operaban en México eran de capital extranjero, explicó.
Para el representante de FEMIA, este cambio demuestra que existe una evolución de la participación empresarial mexicana dentro del sector.
Proveedores mexicanos enfrentan el reto de estar listos
El crecimiento de la proveeduría nacional dependerá, sin embargo, de que las empresas puedan demostrar capacidades competitivas.
Jorge Acosta explicó que Safran busca principalmente calidad y flexibilidad, pero también consideró necesario que las empresas tractoras, proveedores, gobierno e instituciones trabajen conjuntamente para desarrollar las capacidades requeridas.
En el caso de Safran, puntualizó , el contenido de manufactura mexicana dentro de su cadena de suministro varía dependiendo del producto y de la división de negocio, con porcentajes que actualmente oscilan aproximadamente entre 5 y 20%.
La empresa cuenta con alrededor de 20 plantas de manufactura en México y entre 30 y 35 divisiones de negocio, por lo que no existe un porcentaje único de integración para toda la compañía.
El directivo señaló que México ya ha demostrado capacidades de clase mundial y puso como ejemplo casos en los que líneas de producción transferidas desde otros países fueron industrializadas en México hasta alcanzar niveles de desempeño que posteriormente fueron utilizados como referencia por las plantas de origen. “Para competir necesitamos estar preparados”, refirió.
Lizcano enfatizó que las empresas interesadas en incorporarse a la cadena aeroespacial deben evaluar objetivamente su nivel de preparación.
Entre los aspectos que revisan las grandes compañías están las capacidades financieras y estratégicas, certificaciones, tecnología, infraestructura y preparación del personal.
FEMIA cuenta con un autodiagnóstico dirigido principalmente a Pymes nacionales, diseñado con base en los criterios utilizados en auditorías de proveedores aeroespaciales. La herramienta permite identificar las áreas en las que una empresa debe trabajar antes de buscar integrarse a estos programas.
“Para competir necesitamos estar preparados”, resumió Lizcano.
Safran busca ampliar la participación de proveedores nacionales
Acosta aclaró que el hecho de que existan áreas de oportunidad no significa que los proveedores mexicanos no estén preparados.
Por el contrario, enfatizó que el objetivo es ayudarlos a desarrollar las capacidades necesarias para atender nuevos programas y mayores volúmenes de demanda que puedan llegar a México.
Para ello, consideró indispensable que las grandes empresas proporcionen oportunidades y volúmenes suficientes para que las Pymes puedan desarrollar negocios rentables, mientras que gobierno y otras instituciones deben contribuir a generar las condiciones de financiamiento e infraestructura necesarias.
“Es un trabajo en equipo”, enfatizó.
Formación de estudiantes, otro desafío
Durante el encuentro, se planteó también la necesidad de mejorar la vinculación entre las universidades y las empresas.
Al respecto, Jorge Acosta indicó que Safran cuenta con programas de prácticas profesionales mediante los cuales recibe más de 80 estudiantes dos veces al año, además de esquemas para enviar estudiantes al extranjero y proyectos desarrollados en colaboración con instituciones como el Tecnológico de Monterrey.
La empresa también trabaja con grupos de estudiantes en proyectos de manufactura e innovación que pueden convertirse posteriormente en una vía de incorporación laboral.
El desarrollo de talento, coincidieron los participantes, deberá incluir tanto capacidades técnicas como inglés, innovación, adaptación tecnológica y habilidades blandas (soft skills).
Industria 5.0 y nuevas tecnologías
Lizcano llamó a las nuevas generaciones a involucrarse desde ahora en tecnologías como inteligencia artificial, big data, Internet de las Cosas y manufactura aditiva, así como en el concepto de hilo digital.
Explicó que la evolución hacia la llamada Industria 5.0 implica que estas tecnologías dejan de considerarse únicamente como herramientas tecnológicas y pasan a utilizarse al servicio de las personas y de los procesos productivos.
Para México, sostuvo, dominar estas tecnologías representa una oportunidad para anticiparse a las necesidades futuras de la industria.
El tener una ventaja en el tiempo, en las nuevas tecnologías y en el dominio y en el manejo de esas nuevas tecnologías es lo que nos va a hacer precisamente tener una ventaja sobre nuestros competidores.
El mensaje central del panel fue que México ya cuenta con una plataforma manufacturera y talento que han permitido consolidar su presencia aeroespacial. El siguiente desafío será incrementar la participación nacional en las cadenas de suministro y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado, como diseño, ingeniería, innovación e investigación y desarrollo.
El sector aeroespacial identifica al talento mexicano como una de las principales fortalezas del país, pero advierte que el siguiente paso es avanzar hacia ingeniería, diseño, investigación, desarrollo y servicios de mayor valor agregado.
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