Última actualización octubre 27th, 2026 4:46 PM
Oct 27, 2026 Admin Más Industria 0
El Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey investiga, entre otros proyectos, el uso de microorganismos para transformar residuos industriales.
El Centro de Biotecnología FEMSA impulsa la investigación aplicada. (Fotografía: Vanguardia Industrial)
Mediante el uso de microorganismos, investigadores del Centro de Biotecnología FEMSA desarrollan soluciones para transformar residuos industriales y conservar alimentos. (Fotografía: Vanguardia Industrial)
El Centro de Biotecnología FEMSA vincula la ciencia con empresas para impulsar la innovación industrial. (Fotografía: Vanguardia Industrial) Uriel Naum Ávila
MONTERREY, Nuevo León (27/10/2026).- Actualmente, el Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey lleva a cabo investigaciones relacionadas con la transformación de residuos industriales mediante microorganismos y el desarrollo de alternativas naturales para conservar alimentos a partir de compuestos del hueso de aguacate.
Este tipo de desarrollos son el resultado de investigaciones que, además de preguntarse qué se puede descubrir, se cuestionan cómo convertir ese conocimiento en una solución tangible para la sociedad. Se trata de una fórmula exitosa que se traduce en decenas de proyectos empresariales activos, más de 120 artículos científicos al año, patentes internacionales y una estrategia que busca reducir la distancia entre la investigación y la aplicación industrial.
En el marco de la Conferencia Anual Global Bioeconomy Alliance, investigadores del Centro de Biotecnología FEMSA mostraron cómo dos décadas de trabajo han dado forma a un ecosistema científico enfocado en resolver problemas reales. Nacido del impulso de Fundación FEMSA y el Tecnológico de Monterrey, el centro se ha consolidado como un referente regional en investigación aplicada e innovación biotecnológica.
Actualmente, cerca de 50 profesores participan en sus actividades de investigación y colaboración con la industria, mientras más de 45 proyectos empresariales se desarrollan de manera simultánea. La visión de esta institución es producir innovación con impacto en la calidad de vida de las personas.
Nacimos para crear conocimiento de frontera [ciencia avanzada] y responder a problemáticas relevantes para la sociedad. Lo hacemos combinando formación de talento, investigación básica y aplicada, y una vinculación muy estrecha con la industria para acelerar la llegada de las soluciones,explicó Perla Azucena Ramos, coordinadora del Centro de Biotecnología FEMSA de la Escuela de Ingeniería del Tec de Monterrey.
Una semilla como ejemplo de su impacto
Una de las investigaciones más emblemáticas surgió de una pregunta aparentemente sencilla: ¿por qué la semilla del aguacate tarda tanto en descomponerse? México es el principal exportador mundial de este cultivo y, como consecuencia, genera enormes volúmenes de residuos asociados a su procesamiento.
A partir de esa observación, investigadores del centro comenzaron a estudiar qué características hacían tan resistente el hueso de aguacate. La respuesta abrió una línea de investigación con potencial global.
Los análisis revelaron la presencia de compuestos con actividad antimicrobiana capaces de inhibir el crecimiento de microorganismos. El hallazgo permitió desarrollar alternativas naturales para la conservación de alimentos, reduciendo la necesidad de utilizar conservadores químicos convencionales.
La relevancia del proyecto ha quedado respaldada por la propiedad intelectual generada. El grupo de investigación acumula ya más de 16 patentes otorgadas en distintos países vinculadas con esta línea de trabajo.
Microorganismos para transformar residuos industriales
Otro de los proyectos destacados del centro busca aprovechar una de las herramientas más antiguas de la naturaleza para resolver problemas contemporáneos: los microorganismos.
Investigadores trabajan en el desarrollo de soluciones biotecnológicas capaces de eliminar o transformar residuos industriales, utilizando bacterias y otros organismos microscópicos como agentes de limpieza ambiental.
El enfoque responde a uno de los principios centrales de la bioeconomía: sustituir procesos intensivos en recursos o de alto impacto ambiental por alternativas basadas en sistemas biológicos.
Estas investigaciones se apoyan en capacidades que van desde la microbiología avanzada hasta los bioprocesos de escalamiento, una combinación que permite llevar desarrollos científicos desde la etapa experimental hasta niveles cercanos a la aplicación industrial.
Un laboratorio abierto para acelerar la innovación
Lejos de operar como un conjunto de laboratorios aislados, el centro fue diseñado como un espacio abierto que favorece la interacción constante entre especialistas de diferentes disciplinas.
La infraestructura incluye áreas de química analítica avanzada, biología molecular, microbiología y patógenos, cultivo de plantas, caracterización molecular, bioprocesos, secuenciación genómica y tecnología de alimentos, lo que conforma un ecosistema donde convergen capacidades altamente especializadas.
La ciencia no se construye de forma aislada. Apostamos por espacios abiertos y colaborativos porque creemos que la interacción entre disciplinas permite llegar más rápido a soluciones que generen impacto,señaló Ramos.
Más allá de sus proyectos internos, el Centro de Biotecnología FEMSA también se ha convertido en un nodo de colaboración internacional. Según explicó Cristina Chuck, Leader of the Health Research Core, el centro no solo atiende a estudiantes e investigadores propios, sino que mantiene una estrecha colaboración con empresas, universidades y organizaciones de distintas regiones del mundo.
Uno de los ejemplos es precisamente Global Bioeconomy Alliance. “Esta red internacional de universidades que promueve la investigación y la innovación nos permite impulsar el conocimiento en bioeconomía desde una perspectiva global, algo que nos distingue de otras instituciones de investigación”, afirmó Chuck.
Veinte años después de su creación, el Centro de Biotecnología FEMSA parece demostrar que la investigación científica alcanza mayor valor cuando logra salir del laboratorio y generar efectos tangibles en la industria y en la vida cotidiana. Y, en ese proceso, incluso una simple semilla de aguacate puede convertirse en el punto de partida de una innovación con alcance global.
El Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey investiga, entre otros proyectos, el uso de microorganismos para transformar residuos industriales.
User rating: 0.00% ( 0
Oct 27, 2026 0
Oct 26, 2026 0
Oct 26, 2026 0
Oct 20, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 26, 2026 0
Oct 23, 2026 0